Un avión de American Airlines aterrizó el martes 20 de octubre en el aeropuerto internacional O’Hare de Chicago con dos neumáticos reventados, después de que la tripulación alertara de un posible problema con los frenos durante la aproximación.
La aeronave, un Boeing 787-800 que operaba el vuelo 41 desde Barcelona, tomó tierra alrededor de las 14:30, hora local. A bordo viajaban 234 pasajeros y 11 miembros de la tripulación.

Tras el aterrizaje, los pasajeros desembarcaron mediante escaleras instaladas en la pista y fueron trasladados en autobuses hasta la terminal. Los servicios de emergencia acudieron al lugar para atender la incidencia.
La aerolínea indicó que no se registraron heridos como consecuencia del aterrizaje. No obstante, los bomberos informaron de que una persona fue trasladada a un hospital en buen estado para ser examinada.
American Airlines retiró el avión del servicio para someterlo a una inspección técnica. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha abierto una investigación para determinar las circunstancias del incidente.




