La tercera Cumbre Rusia-África concluyó este jueves 29 de octubre en Moscú con la adopción de una declaración conjunta y dos documentos complementarios que establecen las principales líneas de cooperación entre Rusia y los países africanos para los próximos años.
La reunión, celebrada los días 28 y 29 de octubre en el Gran Palacio del Kremlin, congregó a representantes de 48 países africanos, incluidos 22 jefes de Estado o de Gobierno, según los datos difundidos durante el encuentro.

La jornada de clausura estuvo marcada por las intervenciones de los mandatarios y responsables de las delegaciones, entre ellas la del presidente de la República de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema Mbasogo, quien expuso la posición del país sobre la necesidad de avanzar hacia una mayor independencia económica del continente.
Guinea Ecuatorial defiende la transformación de las materias primas
Durante su intervención en la sesión plenaria del último día, Obiang Nguema Mbasogo defendió un cambio en el modelo de desarrollo africano, basado en la transformación de los recursos naturales dentro del propio continente y en la creación de cadenas de valor que permitan generar empleo y fortalecer las economías nacionales.
«No podemos conformarnos con ser proveedores de materias primas para alimentar las economías de otros continentes, mientras nuestros países continúan importando numerosos productos que podríamos fabricar y transformar localmente», manifestó el mandatario.
El jefe de Estado señaló que África necesita consolidar su independencia económica y diversificar sus fuentes de crecimiento. En este contexto, presentó la Agenda Nacional de Desarrollo Horizonte 2035 como instrumento estratégico de Guinea Ecuatorial para reducir la dependencia de los recursos naturales y ampliar las capacidades productivas del país.
La estrategia contempla seis ámbitos prioritarios: agroindustria y seguridad alimentaria; pesca y economía azul; turismo; energía y manufacturas; nuevas tecnologías, y fortalecimiento del sector privado nacional.
El presidente también invitó a los socios rusos a participar en proyectos concretos que combinen inversiones, tecnología, capacitación profesional y participación de las empresas nacionales, con el objetivo de impulsar la transformación económica en territorio africano.
En el plano internacional, Obiang Nguema Mbasogo recordó el apoyo histórico de la antigua Unión Soviética a los procesos de liberación africanos y agradeció el respaldo ruso a la reivindicación de una mayor representación del continente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde África continúa sin disponer de un puesto permanente.
Asimismo, situó la cooperación entre Rusia y África en el marco de los objetivos de desarrollo de la Unión Africana para 2063.
Tres documentos para orientar la cooperación
Uno de los principales resultados de la cumbre fue la aprobación de tres instrumentos: la Declaración de la Tercera Cumbre Rusia-África, una declaración específica sobre cooperación en el uso civil de la inteligencia artificial y el Plan de Acción del Foro de Asociación Rusia-África para el periodo 2027-2029.
La declaración conjunta recoge compromisos relacionados con el respeto a la soberanía de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la promoción de un orden internacional multipolar. También plantea reformas de las instituciones internacionales para ampliar la representación africana en los espacios de decisión mundial.
En materia económica, el documento contempla la diversificación del comercio, el incremento de las inversiones, la industrialización del continente y el desarrollo de infraestructuras. La cooperación energética, la agricultura, el suministro de fertilizantes y la transformación de minerales estratégicos figuran igualmente entre las áreas prioritarias.
En seguridad, los participantes abordaron la necesidad de reforzar la colaboración contra el terrorismo, el extremismo violento y la piratería marítima. La cooperación científica, educativa, sanitaria y tecnológica también forma parte de las líneas de trabajo acordadas.
Por su parte, la declaración sobre inteligencia artificial establece un marco de colaboración en el uso civil de estas tecnologías, mientras que el Plan de Acción 2027-2029 servirá de referencia para desarrollar las iniciativas conjuntas durante los próximos tres años.
Putin plantea ampliar los intercambios comerciales
El presidente ruso, Vladímir Putin, defendió la ampliación de las relaciones económicas con los países africanos y destacó la evolución del intercambio comercial, que, según sus datos, superó los 27.000 millones de dólares en 2025.
Moscú expresó su disposición a profundizar la cooperación en sectores como la energía, la minería, la industria, la agricultura, el transporte y la formación de especialistas.
La cumbre estuvo copresidida por Putin y el presidente de Burundi y actual presidente en ejercicio de la Unión Africana, Évariste Ndayishimiye. Ambos mandatarios presentaron los resultados del encuentro al término de los trabajos.
La tercera edición de este formato da continuidad a las cumbres celebradas en Sochi en 2019 y San Petersburgo en 2023. Con la reunión de Moscú, Rusia y África establecen nuevas líneas de cooperación que deberán traducirse en iniciativas económicas, institucionales y tecnológicas durante el periodo 2027-2029.




