La profesora de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), Ángela Mbang Ncogo Nsa, defendió la necesidad de fomentar una cultura de prevención de desastres en el país durante una conferencia celebrada el 28 de octubre en el Centro Cultural Español de Malabo, bajo el título «Cultura de conocimiento del riesgo para desastres naturales y antropogénicos en Guinea Ecuatorial».

Ingeniera de Minas, máster en Gestión de Desastres y doctoranda en Gestión de Proyectos, Mbang Ncogo Nsa explicó que las consecuencias de una catástrofe no dependen únicamente de la intensidad del fenómeno, sino también de la exposición de la población, su vulnerabilidad y los recursos disponibles para afrontar la emergencia.
«Detrás de cada catástrofe hay vidas humanas», señaló la profesora, quien insistió en que anticiparse a los riesgos es fundamental para evitar pérdidas humanas y reducir los daños materiales. Durante su intervención, abordó diferentes amenazas naturales y antropogénicas, entre ellas las inundaciones, los deslizamientos de tierra, los incendios y las explosiones.
Como ejemplos de los riesgos que afectan al país, recordó las explosiones del 7 de marzo de 2021 en Nkoantoma, Bata; las inundaciones que afectaron a Luba y Malabo en agosto de 2025; el derrumbe registrado en el barrio Acrópolis el 2 de abril de 2026, y el incendio ocurrido en el barrio Semu-Salomé el 21 de octubre de este año.
Ante estas situaciones, la profesora propuso impulsar la educación preventiva desde las escuelas y universidades, desarrollar sistemas de alerta temprana, actualizar los planes de emergencia y organizar simulacros para que la población sepa cómo actuar ante una situación de peligro. También destacó la importancia de involucrar a los jóvenes y las comunidades en la identificación y prevención de los riesgos.

La jornada incluyó un panel de expertos que analizó las consecuencias económicas y sociales de los desastres, desde la destrucción de viviendas e infraestructuras hasta la pérdida de ingresos, la interrupción de las actividades productivas y las secuelas psicológicas en las familias afectadas. Los participantes subrayaron que la sensibilización ciudadana debe ir acompañada de financiación, coordinación institucional y preparación permanente.
Al concluir su intervención, Mbang Ncogo Nsa insistió en que la prevención requiere la participación conjunta de profesionales, instituciones, universidades y empresas. «Cuando hablamos de prevención, hablamos de inversión», afirmó, al destacar que anticiparse a los riesgos permite reducir las pérdidas humanas y las consecuencias sociales y económicas de las emergencias.
La conferencia concluyó con un llamamiento a convertir la prevención de desastres en una responsabilidad colectiva y permanente, mediante la educación, la planificación, la inversión y la preparación ciudadana.



